lunes, 21 de noviembre de 2016

Dia 0

Son las tres de la mañana y la almohada está fría. Llueve, la lluvia aquí no es para tanto pero me da igual, me asomo con un cigarro tan cerca como puedo sin que me salpique y es suficiente para calmarse y pensar.

Dicen que las cosas hay que empezarlas donde se dejaron a medias. Bueno, en tal caso me toca volver ya. A lo mejor, para variar, tengo suerte.

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¿De verdad está tan mal como para dejar indiferente?