miércoles, 25 de abril de 2018

Narcisismo y bucles

Desde hace unos años mi vida es una continua lección de humildad, llega un punto en el que te das cuenta de que no eres tan importante o tan bueno, de que el mundo es egoísta y que nadie va a venir a sacarte de tu hoyo. Y es curioso, aunque a estas alturas lo tengo completamente interiorizado y comprendido, a una parte de mí no le importa una mierda y sigue teniéndome en un pedestal. El resto, por otro lado, acepta que soy basura. He dejado de intentar acercarme demasiado a nadie porque paso de estorbar o de pasarle parte del muerto a nadie mientras a ratos me come el narcisismo, y no tiene puto sentido pero creo que es lo mejor para todos. Tampoco es que tenga demasiado tiempo para siquiera pensar en el tema con la universidad encima.

Siempre quise aprender a tocar la guitarra, y aunque estoy en ello me sigue faltando tiempo. Las últimas semanas me han vuelto las ganas de ponerme en serio y hacer cosas, pero como no tengo la guitarra, simplemente me paso días recordando una canción que se mantiene en bucle una y otra vez, pensando en la letra, rasgueando el aire como un gilipollas. Ojalá mi yo narcisista fuese más serio y pudiese ponerme en serio con algo, para variar.

Seguro que tanta gilipollez no es normal, me compadezco de la gente a la que le toca aguantarme ahora mismo.

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¿De verdad está tan mal como para dejar indiferente?