sábado, 15 de diciembre de 2012

Carta para nadie

Anochece. Otra vez. Ya queda poco para el invierno, y aquí no ha cambiado gran cosa. Todos estamos un poco más viejos, un poco más amargados, quizás como allí. Sigue lloviznando, pero este año he tenido más suerte y no ha pasado nada. La vida es igual de insulsa y falta de sentido. Y tú...hace tanto tiempo que desapareciste que junto con la esperanza de que vuelvas han desaparecido mis ganas, sustituidas por la más fría indiferencia. Pero los meses pasan. Al final aprendí aquella canción, aunque ya sea tarde para cantártela alguna vez. Quizás fuera culpa de aquel poema. O de aquella conversación. Probablemente ni tú lo recuerdes ya, o sea para ti un mal recuerdo. Una lástima. En el fondo es mejor así, pues algo me dice que ninguno de los dos ha cambiado su parecer sobre aquello que nos separó. Y sé que no debería pensar así y que tendría que desearte lo mismo que tú a mí, pero ojalá y te vaya bien. Aunque no lo entiendas. Aunque no te acuerdes. Porque tampoco es tan importante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿De verdad está tan mal como para dejar indiferente?